Las dos personas por las que existo

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Papi y mami, mis amores

Esta soy yo a mis 23 años

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30 de enero de 2010

Una noche de margaritas...



Siempre suele suceder que cuando sales del colegio, prometes y juras y re-juras a tus "mejores amigas" que siempre seguirán juntas; ni la universidad o la lejanía podría ocasionar su separación, piensas que su amistad es tan grande que nada ni nadie hará morir su amistad. Ingenuidad de niñas!

De un grupo de diez amigas, poco a poco todo se va reduciendo y tan sólo quedan aquellas que de verdad te quisieron y quieren con el pasar de los años. Ya conocen a Monk y también a mi amiguis del exterior Gre, pero no les he contado acerca de Su. Piensen en aquella amiga que siempre quiere lo mejor para ustedes, que los regaña cuando lo cree necesario; aquella amiga que no se cansa de aconsejarlos con tal de que no cometan estupideces y que no le da miedo de hablar directamente con tal de que no caigas en problemas. Esa es Susan.

Desde el año pasado iniciamos con unas pequeñas visitas a mi casa, una tarde de margaritas donde nos contamos todo lo que va sucediendo en nuestra vida, desde el amor, el estudio y hasta los chismes típicos de amigas que no se ven tan seguido. Esas tardes son tan lindas porque regresas a tu adolescencia, recuerdas los cuentos del colegio, cuando caminabas agarrada del brazo de tu amiga y algunas veces esta unión tapaba el pasillo y con tal de no soltar a tu "gran amiga" los demás debían hacerse pequeños.

Que lindo era el colegio, era obvio que existían amigas que te ceruchaban el piso, que hablaban mal de ti a tus espaldas, pero también existían esas amigas fieles. No fue hasta octavo o noveno que mi amistad con Su y con Monk creció un poco, aunque debo ser honesta, Moni y yo no eramos súper amigas, nos hablabamos y era bonito pero nunca como ahora, que se ha convertido en mi confidente y a pesar de mis desplantes ella sigue a mi lado, como una verdadera amiga. Con Su tuve la oportunidad de salir juntas de quinto año, exactamente para ese año -2004- fue cuando se quemó mi casa, y ellas dos estuvieron conmigo, hicieron lo que muchos familiares no tuvieron la delicadeza de hacer, me dieron algo que ponerme,se preocuparon por mí y al igual que ellas Caro Montero, Andrea Vargas, Che y Evelyn, fueron un gran soporte, sin dejar de lado a Gre como les había comentado. Es acá cuando las puertas de para que entren tus amigas se reduce, porque de las quince amigas que pensé que tenía, sólo 5 estuvieron conmigo hasta el final.

Tal vez lo que digo no tiene mucha importancia, pues uno suele decir, los amigos vienen y van y la familia siempre está a tu lado; sin embargo, ese refrán está malo, al menos en mi caso. Pero bueno, me salí del tema jeje... Esta tarde de margaritas que pudimos tener en la casa de Moni, me demostró una vez más que ellas siguen estando ahí, que siguen siendo mis mejores amigas a pesar de los disgutos, porque eso te demuestra cuan fuerte es su lazo de amistad, que nada ni nadie las puede separar....
Hoy hablamos de la felicidad, de la U, de los novios que no son novios jajaja, y de algunos recuerdos del cole. Hoy pude distraerme con dos de mis tres mejores amigas, y pude descubrir que a pesar de la adversidad, de los problemas, de las confusiones, discusiones, desiluciones, etc., seguiremos juntas y lo que más deseo es que dentro de unos 20 años sigamos visitando la casa de la otra para seguir tomando margaritas, y hacer de este modo nuestra amistad más fuerte.
Gracias por seguir a mi lado como hace 6 años, gracias por perdonar mis tonteras, gracias porque son mis verdaderas amigas... Las quiero.





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Febrero 2010