Las dos personas por las que existo

Las dos personas por las que existo
Papi y mami, mis amores

Esta soy yo a mis 23 años

Esta soy yo a mis 23 años

31 de marzo de 2010

Fácil es...

Fácil es decir adiós sin tener que decir una palabra, sólo con dar media vuelta y literalmente olvidar el celular te puedes librar de la difícil situación que representa una despedida.

Fácil es desconectarse del mundo porque nada te afectará a ti; pero, muy dentro tuyo sabes que aquello que es fácil para ti, para otro será casi un infierno. 

¿Sencillo no? Egoísta también, sólo piénsalo. Estás haciendo aquello que partiría tu corazón en mil pedazos, lograste herir sin pensar en las consecuencias. Sin embargo, hay algo que no sabes, la próxima vez te pasará a ti. Le tocará a tu pequeño corazón morir lentamente, ser ignorado. Vivirá todo lo que provocaste en alguien alguna vez. 

Es tan fácil dejar de querer cuando dices lo siento. En tan sólo un día ese sentimiento único y maravilloso que jamás sentiste antes (o al menos eso pensabas) desaparece sin más ni menos, se esfuma como el humo de un cigarrillo haciendo el mismo daño a un cuerpo ajeno, hiriéndolo lentamente sin que se de cuenta, y penetrando entre sus entrañas hasta lograr un dolor cruel e intenso. ¿No cuesta nada, cierto? Pero no pensaste en el daño que ese humo también causará en ti. Con el paso del tiempo lo mismo sucederá en tu cuerpo, y alguien más soplará en tu cara la nube de miseria que te desvanecerá con el tiempo.

¿Sin preocupaciones, verdad? Así de fácil como sacudes el polvo de tu ropa haciéndolo volar con un destino incierto, has sacudido de tu vida a quién alguna vez  fue inseparable de tus pensamientos. Quitándolo como a un estorbo, demostrando desprecio, así has retirado de tu camino a alguien que aún no sabe dónde pisará por un tiempo.

Fácil es cerrar los ojos y retroceder el tiempo, evitar cruzarte en su camino y tener que darle tu pecho, como un soporte a sus tristezas y problemas que para ti son ajenos. Pero existe un problema, y es que no puedes borrar el tiempo. La conociste y la enamoraste, te cansaste y la abandonaste.Yo lo sé, porque también lo he hecho.

Por eso te digo que fácil es borrar el tiempo, pero difícil es borrarlo cuando es a ti a quien dieron por muerto...


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Esta soy yo a mis 22 años

Esta soy yo a mis 22 años
Febrero 2010